Mostrando entradas con la etiqueta perdon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta perdon. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de abril de 2020

PANDEMIA: EL CICLO DE LA VIDA


CORONAVIRUS: MORIR YA NO ES NOTICIA
Tiempos de pandemia

Esperanza | Indiegogo
El escenario actual de la pandemia, más allá de procurar lograr que estemos libres de contagio -lo cual es apremiante-, hemos de referirnos a la situación que vivimos, como una “crisis económica mundial que es consecuencia directa, precisamente de este confinamiento impuesto para luchar contra la expansión del coronavirus – El gran  confinamiento-, expresado así por la economista jefe del FMI, Gita Gopinath” (ElComercio.com). 

Citando lo anterior, pudiéramos pensar que, al parecer, “morir ya no es noticia…”. Así inicia la primera línea del poema (Constantino, J. Expedientes del dolor. Amazon. 2017) que, sin embargo, nos confronta con la realidad. Una realidad hiriente, que parece inacabable, y que es lamentable, pero que aceptándola nos hace revivir cuando estamos dispuestos a perdonarnos y perdonar a los otros.


Resumen

Morir ya no es noticia
sufrir menos     pero duele perder
acabar el acto de magia
desapareces     no estás más y yo
extraviado
me alejo de todo
como buscándote al final
de un ciclo de lamentos
Alto     Si te extraño me pienso
algún “nosotros” inconcluso
y el olvido sucumbe ante ti
que regresas libre
la magia está completa
siempre he estado solo
nunca en soledad
pero estoy cansado de este
diario intento que murmura
mil perdones
todos expirados

Al fin de cuentas/ lo acepto
morirnos es vivirme
______________________________________


Sin duda, el dolor está vigente. Lo podemos percibir a cada instante en este distanciamiento social donde el afecto se reprime y la nostalgia se instala en el alma. 

Lo cierto es que el sabio dividió la vida en 28 actividades y de esa manera nos hace conscientes de la disponibilidad de cosas que podemos realizar en este ciclo vital. Hoy, lo esencial es aprovechar el tiempo, pues “Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo”, Eclesiastés 3 (NTV).



jueves, 12 de abril de 2012

LA CONSEJERÍA Y EL PERDÓN

El hombre y sus conflictos es la historia de una humanidad caída. 

En el razonamiento de Pablo queda muy claro la batalla de todo hombre: “Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Ro.7.23). Es el conflicto permanente, y es la necesidad permanente de sofocar la angustia de pecar. Que no hay paz en el corazón del hombre en tanto vaya en busca del perdón divino. 

Perdón, palabra sanadora. 

Es el perdón el acto que ha de redimir las conciencias caídas. Se requiere el perdón para la eficacia de la consejería. No hay avance si no se experimenta el perdón. El perdón del sí mismo, el perdón de mi próximo, el perdón entre dos; el perdón que haga caer los obstáculos que impiden la sanidad interior, la redención, el avance en la resolución del conflicto, cualquiera que este sea. 

No en vano fue el perdón la prueba máxima del Redentor para librarnos del conflicto existencial (¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?) que conlleva a la muerte espiritual. Sin Dios hay muerte eterna, sin Dios no hay esperanza, sin Dios la vida no tiene sentido. 

¿Cómo iniciar el proceso de la consejería? 

Ante todo se necesita la voluntad de querer resolver el conflicto, esa decisión para confrontar el problema, asumir la propia responsabilidad y tomar el compromiso de avanzar paso a paso en el proceso de la sanidad. 

Al tomar conciencia de la tarea a realizar, el aconsejado podrá avanzar en su propia solución si parte del correspondiente reconocimiento de ser parte involucrada en el conflicto, aceptando su error, o pecado, y deseando corregir la falta. 

No puede haber sanidad si no hay perdón. No puede haber solución si no hay compromiso. 

En ese proceso de sanidad el consejero participa como guía en la solución del conflicto acompañando al aconsejado paso a paso, alentando el avance, enfrentando los altibajos, sugiriendo acciones que permitan reaccionar ante el problema. 

En todo esto, permitiendo que actúe el Espíritu Santo, limpiando las conciencias, dando directrices, alentando en la prueba y fortaleciendo para avanzar con esperanza.

 ________________________________________ Bibliografía recomendada: Consejería Bíblica. John MacArthur. Ed. Grupo Nelson. USA.