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lunes, 24 de marzo de 2014

SEXUALIDAD RESPONSABLE EN ADOLESCENTES Y JOVENES

Su impacto en el matrimonio (Parte 1)
(Investigación de la influencia de los medios sobre sexualidad. Marzo 2014)

La sexualidad bien enfocada, desde la perspectiva del ser humano como un ser biopsicosocial-espiritual, así definido según la OMS, provee al individuo un sano desarrollo como persona sin evadir sus propias responsabilidades en el papel que desempeña en la sociedad en que se desenvuelve. Hablamos de aquellas responsabilidades en el área de lo familiar, laboral y social.

Acerca de la incidencia en la influencia de una sexualidad mal asimilada, nos hemos dado cuenta de la invasión de los medios, específicamente a través del internet, y de la facilidad con que la información puede llegar a los adolescentes y jóvenes, y en general a cualquier persona. Basta solo con dar un “click” para ingresar sin mayor problema ni restricción a información escrita o visual que se presenta libremente. Por un lado, podemos entender acera da la libertad de expresión cómo los individuos poseen esa garantía de la libre expresión y a la vez defender de manera contundente ese derecho; independientemente de la expresión que se dé y sin importar el ámbito social a condición de “no lesionar los derechos del ser humano”. Pero, por otro lado, parece que tal derecho posee límites tan amplios que las leyes sociales no han podido contener. En cierta manera puede ser entendible por algún conflicto de intereses como trasfondo de la tal situación, o simplemente por indiferencia.

Pero a la misma vez que podemos darnos cuenta de lo fácilmente accesible que puede ser la información, hemos comprobado a través de encuestas personales en el desempeño de nuestra labor como educadores, que la mayoría de las personas no se informan. No tienen la iniciativa de informarse por cualquiera de los medios de difusión acerca del tema (sexualidad responsable). La gran mayoría de la población, con seguridad podemos decirlo, no posee la cultura de la lectura, mucho menos la disciplina de investigar para adquirir el conocimiento. En realidad son pocos aquellos que se preocupan por estar bien informados. Y no me refiero tan solo a la información popular a través de la televisión o la radio, la cual también mayormente su programación va enfocada a proyectar ideas que tienden a desinformar, pero me refiero también a la información como autodisciplina a través de libros, periódicos, conferencias, cursos educativos, etc. La información que transmite y comunica buenas ideas y pensamientos que ayuden a elevar el nivel humano, social y espiritual de las personas hace mucha falta. No hay tantos educadores como se requieren.


En investigaciones anteriores (Sexualidad en adolescentes, riesgo para VIH/SIDA: ¿Problema ético o moral? http://www.monografias.com) hemos comprobado la gran falta de información entre el grupo de adolescentes y jóvenes con respecto al desarrollo de su sexualidad. Esto, sin temor a equivocarnos, sucede en todos los países de Latinoamérica. Hay una queja constante de los estudiosos del tema, primero la falta de la inculcación de los valores morales y espirituales y la falta del compromiso tanto de los padres de familia como del gobierno en presentar estrategias que permitan superar la tal desinformación.

jueves, 10 de octubre de 2013

PRIMERA LECCIÓN DE LA VIDA

Perder para ganar

Perder para ganar. Tal debiera ser la lección más primaria de la vida. Aprender que cuando pierdo, gano. Y si pierdo para ganar entonces no es tan malo perder; como luego parece ser en los momentos conflictivos de la vida. En realidad la vida si nos da esa primera lección: que un nuevo ser al nacer tiene que perder el confortable ambiente que lo arropa durante nueve meses, y luego sentir el aire que lo envuelve en la pura realidad de la vida que comienza a vivir. Perder para ganar, es la primera lección de la vida.


Luego, al pasar el tiempo, que tiene en si su avance natural, se nos olvida esa primera lección. Es entonces cuando comenzamos a experimentar las pérdidas naturales de la vida tan necesarias para nuestro buen desarrollo y crecimiento; son experiencias que no logramos ver como pérdidas reales debido que nadie nos lo explica de esa manera. Todo tiende a suprimir la angustia, el temor, el desequilibrio que implica enfrentar el dolor, y se suele decir: “todo va a estar bien…”, “no es gran cosa…”, “no llores…”, “pronto pasará…”, etc. En lugar de reconocer la pérdida como tal, lamentarse y sufrir el dolor de dicha pérdida, pasar por el duelo correspondiente y aprender así a recuperarse de aquello que nos ha causado tal dolor.

Nuestro mundo actual trata de hacer resaltar más los éxitos, logros y reconocimientos, antes de confrontar una realidad que nos aflige. Se barnizan los hechos negativos, para hacer parecer mejor la realidad que se vive. Lo que me hace pensar: ¿es eso realmente vivir? Considero que es necesario investigar lo que realmente implica el vivir para llegar a entender que necesitamos perder para ganar, y que necesitamos enfrentar nuestras pérdidas, avanzando un día a la vez.

Admiro el valor del rey David, él no se quedó callado ante la incertidumbre de la vida. Se atrevió a confrontar que la vida tiene un final. Reconoció que solo Dios es quien conoce nuestros tiempos, los límites de nuestra habitación (Hechos 17:24-27). Así, pudo aceptar la brevedad de la vida y pudo llegar a concluir acerca del verdadero valor de la vida.

Le invito a meditar en las palabras que él plasmó en el Salmo 39, palabras que brotan desde el fondo de su corazón:
Salmo 39 (Traducción en lenguaje actual)

Dios mío,
hazme saber cuál será mi fin,
y cuánto tiempo me queda de vida;
hazme saber cuán corta es mi vida.
Me has dado una vida muy breve,
¡tan breve que no es nada para ti!
¡Nadie dura más que un suspiro!
Nuestra vida es pasajera;
de nada nos sirve
amontonar riquezas
si al fin y al cabo
otros se quedarán con ellas.

Libro recomendado: "Expedientes del Dolor", Juan Constantino. -poesía tanatológica- Amazon.com. USA, 2017.
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jueves, 20 de junio de 2013

CONSEJERÍA EN EL DUELO: Enfrentando las pérdidas


















Lo positivo de las pérdidas
A la mayoría de nosotros no nos gusta mucho hablar de las pérdidas que enfrentamos en el transcurso de la vida. 

Sin embargo hay algo positivo en cada una de las pérdidas pues con ellas viene el cambio, el crecimiento, hay nuevos discernimientos, comprensión, palabras de esperanza para el futuro inmediato. A la vez, se presenta la oportunidad de comenzar nuevos proyectos. Cosas positivas que no alcanzamos a ver cuando estamos en medio de nuestro dolor.

Duele perder
Todos estamos de acuerdo en que perder duele. Una pérdida, pequeña o grande, no importa, duele. Duele, sobre todo, porque no se nos ha enseñado a anticipar un posible fracaso, y/o cómo manejar las pérdidas de la vida. Casi siempre se nos educa para ser ganadores, campeones, y tener éxito en aquello que emprendemos.

Los apegos
La causa del dolor en cada pérdida son los apegos. Esa íntima relación que hemos desarrollado durante la vida con aquello, o aquellos que son importantes para nosotros. 

Deberíamos aprender a desarrollar el apego de manera positiva, de tal manera que podamos considerar la magnitud de la pérdida conscientes de que podremos superar el dolor que ésta conlleva. En otras palabras, poder anticipar una pérdida nos ayuda a superarla de mejor manera.

Pérdidas significativas 
Las pérdidas significativas en la vida son la muerte de un ser querido, y el divorcio. Estas son pérdidas más difíciles de superar, pero no imposible de lograrlo. 

En una pérdidas significativa están presentes una gama de sentimientos, principalmente una tristeza profunda, enojo, confusión, miedo, impotencia, frustración y culpa. Aunque hay casos en que la persona siente cierta tranquilidad y paz cuando la muerte llega.
(https://d.elhorizonte.mx/estilo/tanatologia-aprendiendo-superar-una-perdida-significativa/3024039)

Otras pérdidas
Hay otras pérdidas que podemos superar de una manera menos difícil, aunque ni siquiera nos damos cuenta de que son pérdidas pues desde el punto de vista social no se las ve de esa manera. 
  • la pérdida de un empleo
  • que le roben el auto
  • la muerte de una mascota 
  • las pérdidas de la infancia y adolescencia relacionadas con el desarrollo
  • perder un noviazgo
  • el cambio de una escuela a otra 
  • graduarse, pues implica perder amistades
  • hasta una boda lleva consigo su correspondiente pérdida y duelo

Otras pérdidas pueden ser también: 
  • el mudarse de una ciudad a otra 
  • sufrir una amputación 
  • que pierda su equipo favorito
  • la pérdida de un ideal /un sueño o una meta de toda la vida
  • tener una multa por una infracción

Todas estas cosas son pérdidas pero puesto que tal vez no sean fáciles de reconocer, no las identificamos como tales. Por tanto no dedicamos tiempo ni energía en ellas.

La vejez
Muchas de las pérdidas de la vida tienen que ver con envejecer. Al envejecer, los sueños y las creencias de la niñez comienzan a derrumbarse y a cambiar. Luego vienen las pérdidas físicas. Perdemos la juventud, la belleza, la piel tersa, el tono muscular, la forma, el cabello, la vista y oído, la capacidad o interés sexual y demás. 

En los años de la edad media, las pérdidas toman un sabor diferente: son más frecuentes, permanentes, y en muchas ocasiones, negativas. Además, cuanto más vivimos, más pérdidas de amigos y parientes experimentamos. Sin embargo, la pérdida de la salud en los últimos años de la vida, tan horrible como parece, puede ser la oportunidad de crecer hacia un nivel aun más grande de madurez espiritual.

Enfrentar la pérdida
Cada pérdida, es importante verla en el contexto de las experiencias de la vida de modo de comprender todo el impacto de lo que ha ocurrido. 

Al enfrentar la pérdida, puede haber preguntas ocultas que deben abordarse en algún punto, por ejemplo: 
  • ¿Me recuperaré de esta pérdida? 
  • ¿Sobreviviré? 
  • ¿Está bien continuar mi vida sin aquello o quien he perdido? 
  • ¿Puedo ser feliz y sentirme pleno sabiendo que la persona que he perdido realmente ha partido y mi vida será ahora diferente?


Sabiduría
"Dios está cercano, por lo tanto, 
la esperanza esta cercana".
- Charles Spurgeon
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Bibliografía:

Cómo recuperarse de las pérdidas de la vida. H. Norman Wrigth. Ed. Portavoz, USA, 2005.

Otros libros::
Curso Fundamental de Tanatología. Dr. L. Alfonso Reyes Zubiría. México.1991.
El arte del buen morir. Joyce Cope de Wyatt. Ed. Mundo Hispano. EE. UU. 2005.
Aprender de la pérdida. R. A. Neimeyer. Una guía para afrontar el duelo. Editorial Paidós, Barcelona. 2002.
Expedientes del DolorJuan Constantino. (Poesía tanatológica). Amazon. EE.UU. 2017.



CONSEJERÍA PARA LA CRISIS DE LA EDAD MEDIA

El hombre en los 40’s

La palabra de sabiduría nos dice que: “Los días de nuestra vida son setenta años; y en los más robustos, ochenta años. La mayor parte de ellos es duro trabajo y vanidad; pronto pasan y volamos” (Salmo 90:10). Reflexión que nos hace pensar en que los días se van pronto, pero además las fuerzas se van acabando.

Al considerar el desarrollo integral del varón, debemos analizar de manera importante esa etapa de la madurez ante la así llamada, crisis de la edad media.
Esta afecta a hombres entre los 30 y 50 años, dicha crisis puede ser causada por situaciones psicológicas, físicas, emocionales (matrimonio inestable), hormonales o un  poco de todas.

Identificando la crisis
Podemos darnos cuenta de que el hombre está pasando por la crisis de la edad media porque se pueden identificar algunos síntomas, como irritabilidad, autoconfianza disminuida, estrés, fatiga, disfunciones sexuales, depresión, pérdida del deseo sexual.
Como consecuencia el hombre puede llegar a aislarse de su grupo social, llegando a experimentar la soledad. Atraviesa por estados de depresión, auto-medicación y disfunción eréctil. Se presentan cambios en la conducta y toma de decisiones.
Ahora, es un ser arisco, siempre a la defensiva, quizás abandona su trabajo, o no acepta un ascenso, se encuentra enfrentando el divorcio luego de estar casado por muchos años, tiene problemas con el abuso de alcohol u otras drogas, tiene exceso de peso, o lo contrario por una atención obsesiva a su aspecto físico, al ejercicio, o las dietas, ahora conduce de una manera agresiva y arriesgada, o mantiene una relación con otra mujer o incluso un hombre (liberando finalmente sus deseos largamente reprimidos).

Los cambios ponen a prueba la madurez de la personalidad
Madurez emocional o personalidad madura: mayor conocimiento de sí mismo, capacidad de aceptar el paso del tiempo, enfrentar las frustraciones, ser capaz de tolerar.
Cambios biológicos y físicos: angustia, duelo por el cuerpo joven. Gran herida narcisista. Conciencia de vejez y muerte.
Ámbito laboral: limitaciones y competencia. Consolidación de la carrera. Rol de tutor.
Relaciones emocionales: redefinición.
      Padres: envejecimiento, cambio de rol, vulnerabilidad…
      Hijos: relación más horizontal y simétrica. Promover autonomía e independencia de los hijos. Orientar, guiar…
      Pareja: reordenamiento de la vida por el nido vacío…
Cambios…
Crisis: generatividad vs estancamiento
-          Generatividad: El hecho de apoyar a las nuevas generaciones, instruir, transmitir valores. Compromiso con las generaciones venideras. La trascendencia (dejar algo).
Emergen recursos: reparar, integrar amor y odio, reconocer limitaciones y aceptar lo inevitable de la muerte.
-          Estancamiento: incapacidad de preocuparse por el otro. Por no haber resuelto crisis anteriores, y esto impide el desarrollo y fortalecimiento del yo. Se puede manifestar en la elaboración de metas no realistas (por tiempo, capacidades, dinero).

BIBLIOGRAFÍA
-          Levinson, D.J. El ciclo de la vida de la pareja. 1978, New York: Knopf.
-          Varios autores. Etapas del Matrimonio. 1994, USA: Caribe Betania
-          Casado, L. La nueva pareja. 2000, Barcelona, España: Kairós.
-          Barbara Rettig. Adultez media y vejez.



sábado, 10 de noviembre de 2012

CONSEJERÍA Y SUS REQUISITOS


Qué es y qué no es

Dice el Dr. Carlos G. González Salamea: “La consejería no es la receta mágica en la que el Consejero dará la receta para la solución”. Esta, me parece una premisa interesante a considerar para comprender el ministerio de la consejería pastoral, puesto que la mayoría de las personas entienden equivocadamente que la consejería se trata de dar “consejos”. En realidad la palabra consejería, dice Jay Adams, es la traducción al vocablo inglés “counselling”, que puede significar “asesoría”, “guía”, en otras áreas puede definirse como “coaching”, “asesoría psicológica”.

Lo importante de entender es que la consejería se basa en el diálogo que se da entre el aconsejado y el consejero. Es la reunión donde se puede conversar acerca de lo que siente el aconsejado que le está causando daño, aprender cómo enfocar la problemática y como mejorar la situación.

La consejería, es el sitio en que puedo analizar la relación con mis hijos, conocer de los recursos y acciones que puedo tomar ante problemas que se presenten con ellos, hablar con la persona directamente afectada, recibir apoyo espiritual, recibir apoyo de grupo, recibir apoyo emocional. También conocer instituciones que me pueden ayudar.

La consejería NO es un lugar en donde se dan consejos para vivir mejor. Ni el sitio en donde se puede hablar mal del resto de la gente. Tampoco es el lugar en donde tienen las respuestas de por qué mi hijo consume drogas. No es el lugar en donde harán que mi esposo deje de beber, o el sitio que puede hacer que mi pareja vuelva al hogar. Pero, sobre todo: NO ES UNA PSICOTERAPIA.

Si consideramos los requisitos de un buen consejero, hemos de notar que la confianza es la primera característica importante, puesto que si no inspira confianza en las personas estas no se acercarán a contarles sus problemas. Además de poseer ciertos rasgos personales: bondad, amabilidad, ser sociable y accesible. Pero sobre todo como consejero pastoral debe estar familiarizado con las Escrituras, leer y conocer acerca de Dios, el plan de Dios para la salvación del hombre, y todo lo que implica la madurez espiritual para el creyente. Por supuesto, debe conocer la técnica de la consejería y practicar la Ética pastoral. El consejero debe estar habilitado espiritualmente para la consejería, esto significa que requiere oración, dependencia de Dios y estudio serio, así como investigación,  preparación, y actualización, además de conocer acerca de la naturaleza humana (psicología).

Entre las condiciones para la consejería, lo primordial es que la persona sienta la necesidad de ayuda. De no ser así, será infructuosa la labor del consejero. También, el aconsejado debe cooperar en la solución del problema. Reconocer que la Palabra de Dios el principal factor de ayuda y el promotor del cambio. La consejería requiere de un lugar y tiempo, así como respetar los acuerdos para el buen avance de las sesiones programadas.



Bibliografía recomendada:
Consejería Cristiana Efectiva. Dr. Gary Collins, Ph.D.
Capacitado para Orientar. Dr. Jay Adams
Consejería familiar. Dr. Carlos G. González Salamea.
Introducción al Estudio de la Pareja Humana. Ed. Ediciones Universidad de Chile. Mayo 1995.
La familia una Aventura. Paulina Elsner V. 5ª. Ed. Ediciones Universidad de Chile.


jueves, 12 de abril de 2012

LA CONSEJERÍA Y EL PERDÓN

El hombre y sus conflictos es la historia de una humanidad caída. 

En el razonamiento de Pablo queda muy claro la batalla de todo hombre: “Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Ro.7.23). Es el conflicto permanente, y es la necesidad permanente de sofocar la angustia de pecar. Que no hay paz en el corazón del hombre en tanto vaya en busca del perdón divino. 

Perdón, palabra sanadora. 

Es el perdón el acto que ha de redimir las conciencias caídas. Se requiere el perdón para la eficacia de la consejería. No hay avance si no se experimenta el perdón. El perdón del sí mismo, el perdón de mi próximo, el perdón entre dos; el perdón que haga caer los obstáculos que impiden la sanidad interior, la redención, el avance en la resolución del conflicto, cualquiera que este sea. 

No en vano fue el perdón la prueba máxima del Redentor para librarnos del conflicto existencial (¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?) que conlleva a la muerte espiritual. Sin Dios hay muerte eterna, sin Dios no hay esperanza, sin Dios la vida no tiene sentido. 

¿Cómo iniciar el proceso de la consejería? 

Ante todo se necesita la voluntad de querer resolver el conflicto, esa decisión para confrontar el problema, asumir la propia responsabilidad y tomar el compromiso de avanzar paso a paso en el proceso de la sanidad. 

Al tomar conciencia de la tarea a realizar, el aconsejado podrá avanzar en su propia solución si parte del correspondiente reconocimiento de ser parte involucrada en el conflicto, aceptando su error, o pecado, y deseando corregir la falta. 

No puede haber sanidad si no hay perdón. No puede haber solución si no hay compromiso. 

En ese proceso de sanidad el consejero participa como guía en la solución del conflicto acompañando al aconsejado paso a paso, alentando el avance, enfrentando los altibajos, sugiriendo acciones que permitan reaccionar ante el problema. 

En todo esto, permitiendo que actúe el Espíritu Santo, limpiando las conciencias, dando directrices, alentando en la prueba y fortaleciendo para avanzar con esperanza.

 ________________________________________ Bibliografía recomendada: Consejería Bíblica. John MacArthur. Ed. Grupo Nelson. USA. 



miércoles, 7 de marzo de 2012

CONSEJERÍA: MIEDO ANTE LA MUERTE


Calidad de vida
La calidad de vida de la persona se va deteriorando a medida que se acerca a la muerte, pero se le puede ayudar a enfrentarla con dignidad hasta el momento final.

El sufrimiento en el enfermo terminal
Recordemos que la vida no tiene una sola dimensión, sino que tiene varias facetas y aspectos; se desarrolla física, social, emocional, psicológica y espiritualmente. Así también, la persona que sufre lo hace en distintas formas en cada una de estas dimensiones. El enfermo terminal sufre por las muchas pérdidas en su vida: la pérdida de funciones corporales, la pérdida psicológica de su autonomía y su independencia, y las pérdidas sociales al no poder participar como antes en reuniones con su familia, sus amistades, en el trabajo y en otros aspectos de su vida. Ya no puede tomar decisiones por sí mismo y así debilita su autoestima y su sentido de valor personal. Siente gran dolor y sufrimiento por la falta de calidad de su vida y por la penosa realidad de que su muerte se acerca. En el sentido espiritual sufre cuando no tiene resuelto su destino en el más allá, lo desconoce y eso le atemoriza.

El enfermo terminal y la familia
En el momento final del proceso de la vida, la persona sufre no solamente por sí misma, sino que se preocupa por sus seres queridos a quienes pronto dejará. Le preocupa cómo van a reaccionar ante su muerte y después a su ausencia. Por lo tanto, en muchas ocasiones, decide no hablar con ellos en cuanto a estas cosas tan esenciales. 
Por otro lado, los miembros de la familia no quieren causar más dolor al enfermo y así no se atreven, ninguno de los dos, a hablar de la realidad e inminencia de la muerte. Piensan, también, que es mejor sufrir en silencio. Pero en esta forma todos pierden la oportunidad de ser honestos en cuanto a su dolor frente a la muerte que los va a separar.

Compartiendo el dolor
Sin duda que el dolor compartido es un dolor mucho más sano, y en realidad, no es tan agudo; al compartirlo y saber que el otro sufre igualmente, el dolor es más llevadero. Es una bendición muy grande cuando pueden acercarse abiertamente el enfermo terminal y su familia en esta etapa de la vida. Es una preparación tanto para la muerte como para enfrentar la vida después de la muerte del ser querido.

Los miedos frente a la muerte
En esta última etapa de la vida el valor y la dignidad de la persona pueden ser intensificados. Al acercarse a la muerte, al enfermo le hace falta saber que su vida es valorada, apreciada y que ha traído gozo a otros. La persona que le cuida debe comunicarle estas verdades. Al mismo tiempo debe consolarle y ayudarle a vencer los tres grandes miedos frente a la muerte: el miedo al dolor, al abandono y a la incapacidad total. Esto se logra cuando se trata a la persona con dignidad, tomando en consideración sus deseos, y siendo una presencia reconfortante y solícita.

Dignidad
El hecho de aspirar a no vernos colocados en circunstancias que inspiren lastima y compasión ante los ojos de los demás, configura una actitud frente a la vida, que se llama dignidad. Ayudar al enfermo terminal a vivir su vida a plenitud, tener paz y aspirar a tener una muerte digna, es la meta de la Tanatología.

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
Fil.1.21

Adaptado del libro El arte del buen morir
Joyce Cope de Wyatt. Ed. Mundo Hispano. USA, 2005.

Libros recomendados:
Curso Fundamental de Tanatología. Dr. L. Alfonso Reyes Zubiría. México.1991.
Aprender de la pérdida. R. A. Neimeyer. Una guía para afrontar el duelo. Editorial Paidós, Barcelona. 2002.
Expedientes del DolorJuan Constantino. (Poesía tanatológica). Amazon. EE.UU. 2017.

domingo, 14 de agosto de 2011

CONSEJERÍA: UN MINISTERIO ACTUAL

La luz que alumbra el camino 

Lo mejor de la vida es, sin duda, encontrar el camino hacia la solución del problema. 

Cuando cada uno de aquellos y aquellas que se cruzaron en la vida de Jesús -teniendo la oportunidad de ser los bienaventurados de sus tiempos- su camino se les iluminó, sus tinieblas se transformaron en luz, sus pies se enderezaron, y sus ojos pudieron ver pero, su interior fue transformado también. 
 
Lo asombroso de cada milagro no terminaba con la sanidad misma recibida. 
 
Al imaginar lo acontecido me llego a preguntar, ¿qué pensó cada uno de ellos?, ¿qué transformación de mente hubo en los agraciados?, ¿la hubo? Y si la hubo, ¿qué tan profundamente les hizo recapacitar?, ¿cuál fue el nivel de sus razonamientos?, ¿en realidad habría tal profundidad de reflexión? 

Se me ocurre cuestionarme, por ejemplo, qué pensaría aquel paralítico a quien Jesús le dijo: “Hijo, tus pecados te son perdonados” Mr.2.5. No tenemos registro acerca de que aquel hombre hubiese expresado palabra alguna. Pero, ¿qué cavilaría en su interior? Cierto que ahora estaba sano, pues se levantó y anduvo, como el Señor le ordenó. Lo que antes no podía hacer, ahora podía hacerlo: andar. Ahora sus pies estaban sosteniéndolo permitiendo avanzar, alejándose así de esa casa, de aquel grupo de hombres, sin duda sus amigos caminaban a su lado, y Jesús quedaba atrás. ¿Qué surgía en su interior? ¿Qué se decía a sí mismo? 

Pienso yo, que todo lo que se agitaba en su interior era una sola cosa: “He conocido a Jesús, me ha iluminado el camino, me ha dado una nueva vida y salvación”. 

A medida que avanzaba, en realidad veía el camino iluminado, sus tinieblas ya no eran, sus pasos avanzaban en un nuevo camino. Lo mejor que le había pasado al paralitico fue, sin duda, que Jesús, la luz del mundo, le trajo solución a su problema y ahora le alumbraba en el camino, en su nuevo camino. 

Pero, ¿has pensado que hubo alguien –algunos- que le guiaron a encontrar esa luz? En la resolución del problema humano es el consejero aquel que guía hasta encontrar la luz que alumbra en el camino.

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jueves, 9 de junio de 2011

CONSEJERÍA DEBERES DE LOS PADRES






Ardua tarea 
En una investigación de aula, solicité a un grupo de pastores que anotaran cien puntos o temas sobre lo que habrían de enseñar los padres a los hijos en el hogar, sin una clasificación u orden establecido, sino conforme lo fueran pensando. 
Al entregar sus anotaciones se obtuvo lo siguiente: 
Los padres deben enseñar a sus hijos a… 
Decir la verdad 
Pedir perdón 
Convivir con la familia 
Entregar su vida a Cristo 
Obedecer a los padres 
Tener buenas amistades 
Asistir con regularidad a la iglesia 
Ayudar al necesitado 
Orar 
Ser justos 
Valores familiares 
Hacer sus tareas 
Ayudar en los quehaceres 
Asearse 
Consagrarse a Dios 
Tener a Dios en primer lugar en su vida 
Ser leales 
Leer la Biblia con regularidad 
Testificar de Cristo 
Administrar su dinero 
Respetar a los demás 
Servir 
Hacer ejercicio 
Practicar algún deporte 
Comer sanamente S
Ser humildes 
Amar a Dios 
Amar a su familia 
Ser sencillos 
Ser honrados 
No ser orgullosos No ser vanidosos No ser necios Comunicarse Lavarse los dientes Trabajar Escuchar buena musica Apreciar los programas culturales Ser responsables Ser atentos Ser amables Respetar a sus mayores Ser compartidos Dar Ser pacíficos Ser puntuales Fomentar la sana lectura Escribir bien Honrar a sus padres Jugar sanamente Cuidarse Testificar de su fe en Cristo Ofrendar Diezmar Estudiar Investigar Conocer acerca de su sexualidad No robar No ser conflictivo Conocer sobre historia del mundo Conocer la historia de la iglesia Ser sinceros Ser fieles a Dios Alabar a Dios Aprender versiculos biblicos Ser agradecidos Ser buenas personas Elegir una profesión Ser puntuales No ser rencorosos Respetar al prójimo Respetar los límites Ser un fiel cristiano Vivir con alegría Ser sabios Superarse Ser emprendedores Practicar una buena higiene Leer libros acerca de la vida cristiana Convivir fraternalmente Orar los unos por los otros Confiar en Dios Respetar la palabra de Dios Obedecer a Dios Honrar a los siervos de Dios Alejarse de los vicios Desarrollar buenos hábitos Tomar tiempo para descansar Mantener una sana autoestima Trazarse metas Ser persistentes Mantener firme su fe No automedicarse Atender su salud Acudir al dentista Ser comprensivos Ser íntegros Cumplir su palabra Alejarse del peligro Oír el consejo sabio Caminar en santidad Buscar la excelencia Tener esperanza No darse por vencidos Ser pacientes No ser egoístas No burlarse de los demás Expresar el afecto No ofender No usar palabras malsonantes No blasfemar Ser ecuánimes Enseñarles a enfrentar las adversidades (… la lista puede continuar… te invito a complementarla) 

Ante estos resultados podemos decir que educar a nuestros hijos, aconsejarlos, instruirlos, es en verdad ardua tarea. Por ello el consejo sabio a los padres de todas las épocas (Pr.22.6): INSTRUYE AL NIÑO EN SU CARRERA, Y AUN CUANDO FUERE VIEJO NO SE APARTARÁ DE EL. Actualmente se ha descuidado mucho la instrucción de los hijos, sobre todo, me he dado cuenta que la gran mayoría de adolescentes y jóvenes no son amantes de leer, y me refiero a leer algo edificante. 

Y a propósito, ante la indiferencia de una mayoría por la literatura, el filósofo alemán, Peter Sloterdijk, dice que ‘internet está llevando a la literatura a la marginación’, esto, ‘en un mundo que se rinde a Lady Gaga’ y avizora un triste panorama para los escritores (José A. Rojo, 2011). Me pregunto yo, ¿… y los cristianos en pos de qué o a quién irán en lugar de ir en pos del conocimiento…?

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lunes, 21 de marzo de 2011

CONSEJERÍA Y LOS DONES ESPIRITUALES Parte II

Su importancia en la consejería
(Segunda parte)

ENSEÑANZA Del griego didasko, «enseñar», encierra la idea de enseñanza o instrucción sistemática. Lo que caracterizó al ministerio de nuestro Señor fue su énfasis en la enseñanza (Mt.7.28-29). Un fuerte énfasis sobre la enseñanza caracterizó también al ministerio de los apóstoles. Hch.2.42, 15.35, 18.11, 20.20; Col. 1.28. El don de enseñanza es requisito para ser anciano, 1 Ti.3.2; T.1.9. No todos los ancianos están llamados a proclamar la Palabra públicamente; sin embargo todos deben ser capaces de enseñarla sistemáticamente a aquellos a los cuales deben atender. 

 EXHORTACIÓN Mientras la profecía proclama las verdades bíblicas y la enseñanza las sistematiza, la exhortación demanda una respuesta adecuada a aquellas. Es uno de los dones (Ro.12.8). Del griego paraklesis, exhortación, alentar, aconsejar, confrontar. Su relación con el ministerio de aconsejar resulta obvia. Exhortar es desafiar a hermanos en la fe a actuar en concordancia con la voluntad de Dios (1 Ts.5.14). Quienes poseen el don de exhortación son consejeros invalorables; y son con frecuencia la columna vertebral del ministerio de consejería en una iglesia local. 

SABIDURÍA El don de sabiduría, 2 Co.12.8, es la facultad de entender cómo usar las verdades de las Escrituras aplicadas a los aspectos prácticos del diario vivir. Del griego sofía, sabiduría, es usada con frecuencia en el N.T. para describir la habilidad de discernir y conformarse a la voluntad de Dios. (Mt.11.19, 13.54; Stg.1.5, 3.13-17). Consejo sabio es lo que el aconsejado necesita y el don de sabiduría es lo que capacita al consejero para proveerlo (Pr.1.5, 12.15, 19.20). ___________________________________ 

 Segunda parte de tres: Resumen del tema Los dones espirituales y la consejería bíblica, del libro Consejería Bíblica. John MacArthur. Editorial Grupo Nelson.


jueves, 22 de julio de 2010

¿ESTRÉS…?!

Mientras estemos vivos. 
El subtitulo define mi postura acerca del estrés. Lo que sucede es que algunas personas no aceptan -o no quieren aceptar- que el estrés es algo con lo cual tenemos que lidiar a diario. Pero, tenemos que aceptarlo: el estrés es parte de nuestra realidad - y de la postmodernidad- en el tan agitado y absorbente siglo XXI, la era de «lo instantáneo» donde tú y yo nos movemos y somos. 

Estresores
Las personas del siglo pasado, y menos aún las del siglo antepasado, no tenían que lidiar tanto con el estrés; al menos no de la manera como hoy lo tenemos que hacer debido al aumento de estresores. 

'Acerca de los estresores, encontramos que estos son muy diferentes, desde la misma supervivencia, 
la necesidad de auto-conservación del individuo y la respuesta a los peligros cotidianos, la necesidad de satisfacer ciertos requerimientos desde la sed y el hambre hasta el sexo, la necesidad de prestigio o 
la superación económica. También la respuesta a ciertas experiencias desagradables que ha tenido el ser humano en el correr de su vida, por lo tanto tenemos una enorme cantidad de estresores: externos, internos, objetivos, subjetivos, etc.' Dr. José Antonio Elizondo López, psiquiatra y psicoterapeuta (México). 

Significado de estrés
El estrés recién se investigó de manera científica en 1935 por el médico Hans Selye (considerado el padre del estrés), quien dijo: 'estrés es vida y vida es estrés'. Sus palabras nunca han tenido más vigencia que en la actualidad, en los inicios del siglo XXI. 
Selye introdujo el concepto de estrés como «síndrome o conjunto de reacciones fisiológicas no especificas del organismo a diferentes agentes nocivos del ambiente de naturaleza física o química»

Factor de riesgo
A propósito de nuestros tiempos, agitados y estresantes, y acerca de la importancia del estrés como un factor de riesgo para nuestra salud, en su ponencia el Dr. Nestor Vita dice: 'El estrés como factor de riesgo de la enfermedad coronaria ha sido considerado, hasta el presente, dentro del terreno de la anécdota médica. Pero en los últimos años un creciente cuerpo de evidencias científicas y estudios prospectivos nos han proporcionado elementos de gran soporte científico que permiten considerar al estrés como uno de los factores de riesgo que el cardiólogo clínico debe diagnosticar, evaluar, cuantificar y tratar'. El estrés como factor de riesgo cardiovascular. Fundamentos Recomendaciones FAC '99 en Prevención Cardiovascular. Dr. Néstor Vita (Argentina). 

Para entender
De entre varios conceptos que definen lo que es el estrés, lo podemos resumir así: 
Estrés es la respuesta a las presiones que desequilibran nuestra vida, y su impacto depende de los recursos físicos, emocionales -y espirituales que tenga cada persona. 

Causas
¿Y por qué nos estresamos? Porque sucede algo que nos llega a afectar física o emocionalmente, aún siendo situaciones positivas como el nacimiento de un hijo, matrimonio, graduación, o un ascenso laboral, así como en situaciones negativas como la pérdida del empleo, divorcio, muerte de un familiar, reprobar un examen, etc. 
Y en términos espirituales, el pecado es también causa de estrés pues trae desesperanza, angustia en el alma, desasosiego, inquietud, ausencia de paz, temores, inseguridades. 

Para prevenir el estrés
  • Reconozca las cosas que no puede cambiar
  • Evite las situaciones estresantes
  • Haga ejercicio
  • Cambie su perspectiva
  • Haga algo que disfrute
  • Aprenda nuevas maneras para relajarse
  • Conéctese con sus seres queridos
  • Duerma lo suficiente
  • Ore de manera constante


Libro recomendado: EL ESTRÉS Su diagnóstico, causas y tratamiento ©2001 por Antolín Diestre. CLIE 



lunes, 19 de julio de 2010

EL HOMBRE Y LOS MICROMACHISMOS

El abuso subterráneo en la pareja Sé que se han de estar preguntando precisamente: “…pero, ¿qué es eso de micromachismos?!”… Así que, aclaremos la cuestión… Recientemente leí un artículo titulado Micromachismos, y lo terminé, como luego dicen, de una sola leída; habrán de entender que me interesó mucho el tema. Al terminar el artículo, quise investigar un poco más sobre lo leído y esto fue lo que encontré: «Luis Bonino (argentino, radicado en España), médico psiquiatra y psicoterapeuta, se ha dedicado los últimos treinta años a las problemáticas clínicas y psicosociales de las relaciones de género, los varones y la masculinidad. En términos generales, micromachismos, son pequeños abusos que resultan habituales y que las mismas mujeres acaban aceptando por no pelear. Son también aquellas maniobras sutiles que inventan los hombres para mantener a las mujeres en la casa y a su servicio. Micromachismos, a su vez, son mecanismos invisibles para mantener el poder y el dinero. Luis Bonino ha hecho una lista de 50 trucos que emplean los varones en su afán de controlar a las mujeres». Como que ya se va entendiendo el tema, ¿verdad? Se puede decir que el micromachismo no es violencia declarada, ni hostigamiento, ni abuso bien marcado. Sin embargo, la mujer sufre callada los pequeños abusos sobre su persona, o aquellas estrategias que usan los hombres para hacerlas desistir de algún plan, o alguna idea que infiera directamente sobre su autodesarrollo y progreso como persona, como individuo. Y la mujer acepta esa situación solo por no pelear, hasta el punto donde ya no puede resistir y se hace manifiesta la no aceptación de esas conductas micromachistas. De ahí a la violencia, hay solo un paso. El tema me parece interesante para tomarlo en cuenta desde la perspectiva de la consejería a la pareja. Tomemos en cuenta que muchas veces la problemática conyugal no se detecta porque los abusos, en realidad son microabusos -si podemos llamarlos asi- que pasan desapercibidos ante la persona abusada, y ante los demás. Les dejo el enlace para los que quieran profundizar sobre el tema: Radioclip: Micromachismos. Emisión de la Red interactiva de género y ciudadanía-Perú http://www.radialistas.net/audios/AUDIO-1700051.mp3