jueves, 21 de julio de 2011

CONSEJERÍA PARA PADRES

La gran encomienda

Habiendo impartido hace días el “Taller para Padres”, persiste en mí la idea acerca de lo importante que es insistir a los padres que se capaciten para realizar mejor su tarea, que entraña de antemano una gran responsabilidad, para lograr un mejor desempeño cada día. Hay padres que en verdad se preocupan por ello. 

Se dice, y es muy cierto, que “nadie nos enseña a ser padres”, pero creo sinceramente que eso puede cambiar en la medida que nos propongamos “aprender a ser padres”. Hoy con tanta tecnología a nuestra disposición la tal expresión queda obsoleta, pues podemos aprender, si nos lo proponemos, no solamente a ser padres, sino buenos padres y mejores padres cada día. 

Cuando hablo de padres me refiero a ambos –padre y madre-. Pero, ¿dónde podemos aprender? ¿Cómo podemos aprender? ¿Quién nos enseñará? ¿Cuándo es tiempo de aprender? Para todas estas interrogantes hay respuesta. 

 ¿Dónde? Las instituciones han descuidado mucho el hacer esta tarea, aunque ahora vemos, por ejemplo, que existe la Escuela para Padres, un curso para padres de familia que muchas iglesias y algunas escuelas públicas están promoviendo atinadamente, en México. 

¿Cómo? Podemos aprender por medio de libros, documentales, investigando los diversos temas de la paternidad en internet, asistiendo a talleres para padres, a conferencias. Sin dejar de considerar que la Biblia nos enseña cómo llegar a ser los padres que necesitan nuestros hijos. Así mismo a través de la educación cristiana impartida por medio de la iglesia podemos aprender a ser padres asertivos. 

¿Quién nos enseñará? Esta tarea solo la pueden hacer aquellos que están capacitados para enseñar sobre el tema. Están, en primer lugar, aquellos padres que por su experiencia y buenos resultados al formar una familia pueden fungir como maestros para los que se inician en la paternidad. Pero también están los que se preparan para ello, como los consejeros, que son los mismos pastores, o quienes desarrollan un ministerio de consejería, los maestros en la iglesia, así como los ancianos en la fe. 

¿Cuándo es tiempo de aprender? ¡Hoy! ¡No lo debemos dejar para mañana! La gran tarea de ser padres nos apremia a aprender, desde ya, cómo sortear con responsabilidad el gran encargo de la paternidad. Así que investiga dónde puedes aprender, cómo aprender y busca quién te ha de enseñar a ser un mejor padre. El tiempo de aprender es hoy, y quizás ya se te hizo tarde en la encomienda. 

Bibliografía recomendada: 
Los 10 mandamientos de los padres. Ed Young. Ed. UNILIT. 
Cómo criar a un niño de voluntad firme. Dr. James Dobson. Ed. Tyndale House Pub. 
Tener hijos no es para cobardes. Dr. James Dobson. Ed. Tyndale House Pub. 
Atrévete a disciplinar. Dr. James Dobson. Ed. Tyndale House Pub. Límites. Dr. Henry Cloud, Dr. John Townsend. Ed. Vida. 
Los míos, los tuyos… los nuestros. Silvia Gomez y Miriam Lozano. Ed. Portavoz. ________________________________________________

jueves, 9 de junio de 2011

CONSEJERÍA DEBERES DE LOS PADRES






Ardua tarea 
En una investigación de aula, solicité a un grupo de pastores que anotaran cien puntos o temas sobre lo que habrían de enseñar los padres a los hijos en el hogar, sin una clasificación u orden establecido, sino conforme lo fueran pensando. 
Al entregar sus anotaciones se obtuvo lo siguiente: 
Los padres deben enseñar a sus hijos a… 
Decir la verdad 
Pedir perdón 
Convivir con la familia 
Entregar su vida a Cristo 
Obedecer a los padres 
Tener buenas amistades 
Asistir con regularidad a la iglesia 
Ayudar al necesitado 
Orar 
Ser justos 
Valores familiares 
Hacer sus tareas 
Ayudar en los quehaceres 
Asearse 
Consagrarse a Dios 
Tener a Dios en primer lugar en su vida 
Ser leales 
Leer la Biblia con regularidad 
Testificar de Cristo 
Administrar su dinero 
Respetar a los demás 
Servir 
Hacer ejercicio 
Practicar algún deporte 
Comer sanamente S
Ser humildes 
Amar a Dios 
Amar a su familia 
Ser sencillos 
Ser honrados 
No ser orgullosos No ser vanidosos No ser necios Comunicarse Lavarse los dientes Trabajar Escuchar buena musica Apreciar los programas culturales Ser responsables Ser atentos Ser amables Respetar a sus mayores Ser compartidos Dar Ser pacíficos Ser puntuales Fomentar la sana lectura Escribir bien Honrar a sus padres Jugar sanamente Cuidarse Testificar de su fe en Cristo Ofrendar Diezmar Estudiar Investigar Conocer acerca de su sexualidad No robar No ser conflictivo Conocer sobre historia del mundo Conocer la historia de la iglesia Ser sinceros Ser fieles a Dios Alabar a Dios Aprender versiculos biblicos Ser agradecidos Ser buenas personas Elegir una profesión Ser puntuales No ser rencorosos Respetar al prójimo Respetar los límites Ser un fiel cristiano Vivir con alegría Ser sabios Superarse Ser emprendedores Practicar una buena higiene Leer libros acerca de la vida cristiana Convivir fraternalmente Orar los unos por los otros Confiar en Dios Respetar la palabra de Dios Obedecer a Dios Honrar a los siervos de Dios Alejarse de los vicios Desarrollar buenos hábitos Tomar tiempo para descansar Mantener una sana autoestima Trazarse metas Ser persistentes Mantener firme su fe No automedicarse Atender su salud Acudir al dentista Ser comprensivos Ser íntegros Cumplir su palabra Alejarse del peligro Oír el consejo sabio Caminar en santidad Buscar la excelencia Tener esperanza No darse por vencidos Ser pacientes No ser egoístas No burlarse de los demás Expresar el afecto No ofender No usar palabras malsonantes No blasfemar Ser ecuánimes Enseñarles a enfrentar las adversidades (… la lista puede continuar… te invito a complementarla) 

Ante estos resultados podemos decir que educar a nuestros hijos, aconsejarlos, instruirlos, es en verdad ardua tarea. Por ello el consejo sabio a los padres de todas las épocas (Pr.22.6): INSTRUYE AL NIÑO EN SU CARRERA, Y AUN CUANDO FUERE VIEJO NO SE APARTARÁ DE EL. Actualmente se ha descuidado mucho la instrucción de los hijos, sobre todo, me he dado cuenta que la gran mayoría de adolescentes y jóvenes no son amantes de leer, y me refiero a leer algo edificante. 

Y a propósito, ante la indiferencia de una mayoría por la literatura, el filósofo alemán, Peter Sloterdijk, dice que ‘internet está llevando a la literatura a la marginación’, esto, ‘en un mundo que se rinde a Lady Gaga’ y avizora un triste panorama para los escritores (José A. Rojo, 2011). Me pregunto yo, ¿… y los cristianos en pos de qué o a quién irán en lugar de ir en pos del conocimiento…?

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miércoles, 4 de mayo de 2011

CONSEJERÍA A PASTORES

La problemática ministerial 

En el área de la consejería no podemos dejar de lado la problemática existente en el ministerio pastoral. 

Al confrontarnos con la realidad del ejercicio de la tarea pastoral podemos constatar la gran nube de problemas que se presentan, muchos de ellas relacionadas directamente con el desempeño del ministro y su ministerio. 

Causas
Entre algunas de las causas de problemas en el ministerio están principalmente el exceso en la carga de trabajo pastoral al no delegar tareas bajo la dirección de colaboradores fieles, la competencia en el desempeño pastoral, una autoestima disminuida o distorsionada, una visión mal enfocada hacia el ministerio o la falta de la misma. Igual influyen los propios problemas personales del pastor que, por ser humano, sufre como cualquier otra persona alguna enfermedad. Por otro lado están los problemas familiares del pastor y su propia problemática conyugal, etc. 

La falla en las relaciones
Algo que podemos notar en cuanto a las relaciones entre pastores, es la falta de una buena comunicación que fomente la amistad sincera y desinteresada entre los mismos. Se descuida mucho este factor de convivencia y lo que sucede es que el pastor se queda sin tener amigos, sin tener a quien acudir con toda la confianza para expresar sus inquietudes, sus dudas, su problemática personal, familiar o conyugal. Puesto que no hay a quien acudir para pedir ayuda, algunos han optado por desertar, dejar el ministerio, o escapar por la puerta falsa. Esto es cierto. 

Una solución
Conviene, pues, hacer algo al respecto. Despojarnos de nuestra suficiencia y con un buen sentido de humildad y compañerismo iniciar un círculo de amigos entre pastores, Donde no solo el motivo sea el de orar juntos, que debe ser parte, pero reunirse ocasionalmente solo por el deseo de dialogar; hablar y que alguien escuche lo que tenemos que decir desde lo profundo de nuestro ser. 

El ministro es un ser, humano, por un lado, pero por otro, revestido de la gracia sin igual por el "... puro afecto de Su voluntad" (Ef. 1:5), y con el deseo permanente de agradarle, de hacer bien la tarea, de no fallar, y a la vez poder ser comprendido y saber comprender. 


lunes, 28 de marzo de 2011

LA CONSEJERÍA Y LOS DONES ESPIRITUALES Parte III

Su importancia en la consejería (Tercera parte)

CONOCIMIENTO El conocimiento es fundamental en la predicación, la enseñanza y la consejería. Es la habilidad dada por Dios para entender los misterios de la Palabra revelada por El (Ro.16.25; Ef.3.3; Col.1.26, 2.2, 4.3). Asimismo abarca la habilidad de explicar tal conocimiento de modo que otros puedan también entenderlo. Es una habilidad espiritual para ver verdades bíblicas y doctrinales de una manera coherente y significativa.

ADMINISTRACIÓN Es el don de liderar (Ro.12.8; 1 Co.12.28). Del griego proistemi, «liderar», «dirigir», «estar a cargo», «atender» y kubernesis, «dirigir o pilotear un barco». El don de administración es sumamente útil en un consejero: ayuda a los aconsejados a ordenar sus vidas para que glorifiquen a Dios. 

MISERICORDIA Quienes están dotados de este don sienten un amor y una sensibilidad especial por aquellos en miseria: sea pobreza, enfermedades o en pecado declarado. El Señor es el ejemplo supremo de alguien que mostró misericordia (Lc.4.18). Sin el don espiritual de la misericordia, el consejo es con frecuencia frío y clínico. 

IGLESIAS SANAS ENGENDRAN RELACIONES QUE CONDUCEN AL CRECIMIENTO ESPIRITUAL Y LA BUENA SALUD EMOCIONAL… PORQUE, COMO CREYENTES SIRVIENDO CON SUS DONES MUTUAMENTE, MUCHA DE LA LABOR DE CONSEJERÍA TIENE LUGAR EN INTERACCIÓN QUE BROTA NATURALMENTE DE LA COMUNIÓN. _____________________________________

 Tercera parte de tres: Resumen del tema Los dones espirituales y la consejería bíblica, del libro Consejería Bíblica. John MacArthur. Editorial Grupo Nelson


lunes, 21 de marzo de 2011

CONSEJERÍA Y LOS DONES ESPIRITUALES Parte II

Su importancia en la consejería
(Segunda parte)

ENSEÑANZA Del griego didasko, «enseñar», encierra la idea de enseñanza o instrucción sistemática. Lo que caracterizó al ministerio de nuestro Señor fue su énfasis en la enseñanza (Mt.7.28-29). Un fuerte énfasis sobre la enseñanza caracterizó también al ministerio de los apóstoles. Hch.2.42, 15.35, 18.11, 20.20; Col. 1.28. El don de enseñanza es requisito para ser anciano, 1 Ti.3.2; T.1.9. No todos los ancianos están llamados a proclamar la Palabra públicamente; sin embargo todos deben ser capaces de enseñarla sistemáticamente a aquellos a los cuales deben atender. 

 EXHORTACIÓN Mientras la profecía proclama las verdades bíblicas y la enseñanza las sistematiza, la exhortación demanda una respuesta adecuada a aquellas. Es uno de los dones (Ro.12.8). Del griego paraklesis, exhortación, alentar, aconsejar, confrontar. Su relación con el ministerio de aconsejar resulta obvia. Exhortar es desafiar a hermanos en la fe a actuar en concordancia con la voluntad de Dios (1 Ts.5.14). Quienes poseen el don de exhortación son consejeros invalorables; y son con frecuencia la columna vertebral del ministerio de consejería en una iglesia local. 

SABIDURÍA El don de sabiduría, 2 Co.12.8, es la facultad de entender cómo usar las verdades de las Escrituras aplicadas a los aspectos prácticos del diario vivir. Del griego sofía, sabiduría, es usada con frecuencia en el N.T. para describir la habilidad de discernir y conformarse a la voluntad de Dios. (Mt.11.19, 13.54; Stg.1.5, 3.13-17). Consejo sabio es lo que el aconsejado necesita y el don de sabiduría es lo que capacita al consejero para proveerlo (Pr.1.5, 12.15, 19.20). ___________________________________ 

 Segunda parte de tres: Resumen del tema Los dones espirituales y la consejería bíblica, del libro Consejería Bíblica. John MacArthur. Editorial Grupo Nelson.


martes, 15 de marzo de 2011

CONSEJERÍA Y LOS DONES ESPIRITUALES Parte I

Su importancia en la consejería (Primera parte) Hace unos días al terminar de impartir, mi esposa y yo, la materia Perspectiva Médica de la Consejería a un grupo de pastores y líderes, (Weslaco, Tx.), les hacia énfasis acerca de la necesidad de profundizar más en el estudio y de mantener una capacitación continua con respecto al ministerio de la consejería bíblica. El presente tema ha de dar más luz a todos aquellos interesados en conocer más acerca de este ministerio. ________________________________ 

 •De una manera precisa y comprensible, John MacArthur dice que la consejería es una función de comunión. Desde esa perspectiva la consejería es un medio importante a través del cual los miembros del cuerpo se ayudan mutuamente (Ef. 4.15-16; 1 Ts. 5.14). De acuerdo a esta base escritural, encontramos una verdad en la Biblia: se espera que los creyentes se aconsejen mutuamente. 

Con tal fundamento, todo creyente es mandado a participar en el ministerio de exhortar, amonestar y alentar a otros en el rebaño (Ga.6.1-6). Pablo menciona un proceso de tres pasos para restaurar la salud espiritual del miembro que haya pecado: levantarlo, sostenerlo y edificarlo (Ro.15.1). 

Por lo tanto, si todos los creyentes son responsables de aconsejarse mutuamente, entonces todos deben poseer dones para hacerlo en alguna medida. Pablo lo confirma (Ro.15.14). No olvidemos que el propósito principal de los dones espirituales es ministrar a la iglesia misma (1 Co.12.5-7). 

Pero, ¿cuáles dones forman parte del ministerio de consejería? De manera muy importante deseo resaltar uno de ellos: el don de profecía. PROFECÍA Del griego propheteuo, «hablar hacia» o «proclamar», y se refiere a la proclamación pública de las Escrituras. 

En el A.T. la tarea de un profeta era la recepción y proclamación de una nueva revelación. Actualmente, profeta es todo aquel cuyo don es proclamar la verdad con autoridad o predicar. De modo que un profeta, particularmente en la edad presente, es simplemente alguien que proclama las verdades bíblicas y no alguien que recibe revelación directa de Dios, 1 P. 4.11 y 1 Co.14.3-4, «Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación… el que profetiza edifica a la iglesia». 

Y todo esto son aspectos básicos de la consejería bíblica (1 Co.14.1; 2 Ti.4.1-5). Con toda certeza, dice John MacArthur: «Un pastor que ejerce fielmente su oficio de profeta está actuando como consejero de toda la congregación. El ministerio de consejería comienza en el púlpito y de allí se extiende a todos los niveles del quehacer de la iglesia». 

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Primera parte de tres: Resumen del tema Los dones espirituales y la consejería bíblica, del libro: Consejería Bíblica. John MacArthur. Editorial Grupo Nelson.


sábado, 12 de marzo de 2011

CONSEJERÍA: MALA COMUNICACIÓN EN LA PAREJA

Sus efectos en la comunicación de la pareja
 
La problemática en las relaciones familiares surge inicialmente de un mal manejo en la comunicación intrafamiliar. Y sin lugar a dudas, lo que antecede a esto es la falta de interés, la indiferencia ante la idea de construir un entorno familiar que involucre la participación colectiva de sus integrantes. Comúnmente este tema queda fuera de perspectiva en la mayoría de las parejas que inician un matrimonio. 

Antes de continuar, permítanme aclarar lo siguiente (y que antaño no era necesario hacer): 
Definición de "matrimonio"
Entiéndase por matrimonio la unión legal entre un hombre y una mujer. Aclaración, ha lugar, por propia definición pues la raíz etimológica del vocablo griego para matrimonio nos comparte precisamente la idea de dar o proveer “la protección legal a la mujer que es madre”. (Así que, partiendo de esa definición, bien harían los encargados de dar su aprobación para la legalización del matrimonio, entre personas de ambos sexos, en repensar lo fallido de su intento legal).

La mala comunicación
Bien, las causas principales de una mala comunicación intrafamiliar suelen ser el egoísmo, la indolencia y el desamor que se van manifestando a lo largo de la relación conyugal y que luego se transmite a los demás miembros de la familia. Factores que la mayoría de las veces pasan desapercibidos hasta que uno de los cónyuges comienza a tener noción de lo que sucede y asume el papel de víctima en la relación. 

 En la mujer, los efectos de la mala comunicación tienen que ver con la actitud y conductas micromachistas manifestadas por el varón durante un periodo de tiempo considerable. 

Micromachismo
El patrón micromachista muchas veces se forja en la antesala matrimonial, el noviazgo, donde se pasa por alto ante la expectativa de un cambio “positivo” que se haga manifiesto, y a razón inmediata, en el nuevo estatus de esa relación: el matrimonio. Esto no sucede así, y puesto que la mujer afectada sucumbe ante lo que requiere iniciar ahora como su sueño hecho realidad, tiende a dejar pasar desapercibido la actitud y conductas nocivas y manifiestas en el rol masculino en este nuevo proyecto conyugal. 

Ejemplos
Uno de los ejemplos más comunes de micromachismos es el mantener el control de las finanzas hasta en lo más elemental, permitiendo a la mujer no desarrollar su papel en el asunto administrativo de la economía familiar; aun si ella misma es capaz de aportar con sus propias finanzas al devengar un salario. 

 Otro factor común es la actitud micromachista del cónyuge al prohibir a la esposa prepararse académicamente y obligándola a permanecer en el hogar, pues, «es lo mejor que puede y debe hacer para el bienestar de la familia». Dicha actitud va de la mano con el hecho de no permitir a la mujer el obtener un empleo sustentable, y que sería de gran ayuda para el bienestar y progreso ante las necesidades del hogar.