martes, 30 de abril de 2013

CONSEJERÍA PARA PASTORES

Para no descuidar el don

El apóstol Pablo nos deja ver la importancia de la preparación continua  como ministros. Es una exhortación muy puntual desde la perspectiva de los tiempos que vivimos.
 
14     No descuides del don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.
15     Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.
16     Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. (1 Timoteo 4. 14-16)

1.       “No descuides el don que hay en ti”. Pablo deja muy en claro que lo que hacemos como ministros y ministerios no es de nosotros. El don proviene de Dios. Si de alguien hemos escuchado el llamado es solo de Dios, quien nos otorga el privilegio de ser sus ministros con un ministerio muy específico: el ministerio de la reconciliación (2 Co.5.18). Dios confirma ese ministerio con la imposición de manos de los pastores.

2.       “Ocúpate en estas cosas”. Lo que infiere un beneficio ocupacional. El ministro no ha de estar ocioso, por cuanto ha de cumplir la tarea encomendada. Si existe una real satisfacción en la vida ministerial es aquella que involucra  el cumplir con alegría el mandato y así estar ocupados en la viña del Señor.

3.       “Permanece en ellas”. El objetivo incluye también llegar a ser de beneficio a la comunidad: “para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos”. Muchas veces el ministro no se enfoca en una visión de asistencia a la comunidad porque no se capacita.

4.       “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina”. Aquí podemos notar el beneficio ministerial. Que nuestra labor sea llevada a cabo con tal cuidado para no permitir que la enseñanza, la predicación, el ministerio que ejercemos sea adulterado.

5.       “Persiste en ello”. Sin descansar. Mantenernos constante en esa preparación continua, persistir, y avanzar con el fin de lograr alcanzar el objetivo. En palabras del apóstol Pablo: “… sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús” (Fil. 3.12).

Desde aquí les animo a seguir adelante preparándonos y capacitándonos para que nuestro ministerio sea más eficiente, hasta alcanzar el objetivo final. Mientras tanto hemos de persistir en aquello.
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domingo, 6 de enero de 2013

CONSEJERÍA PARA HACER LA VOLUNTAD DE DIOS


QUE DIOS HAGA SU VOLUNTAD EN TU VIDA


Lc. 22.42 “Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copa;
pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

En el momento previo a ser entregado Jesús oraba “… Padre… no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Dice la Escritura, que “En medio de la angustia, el oraba más intensamente, y su sudor era como gotas de sangre…” 22:44.
No era una decisión fácil la meta que Jesús tenía por delante: Ir al Calvario a morir por nosotros… Igualmente no es una decisión fácil cuando queremos alcanzar la meta que nos hemos propuesto… No es fácil avanzar hacia la meta… cualquiera que esta sea.

Para el creyente no es fácil proseguir al blanco, a la meta… porque esta incluye hacer la voluntad de Dios. Y esa es la lucha….
Tenemos que reconocer que TODAS nuestras cosas dependen de la voluntad de Dios, aunque nosotros quisiéramos que fueran a nuestra manera. Eso nos lleva a reflexionar en que tenemos que cuidar de no equivocarnos en nuestras decisiones.
Y quizás una pregunta que puede surgir, siendo honestos es: “¿Qué necesito para hacer la voluntad de Dios?

ACERCA DE HACER LA VOLUNTAD DE DIOS.
Para mí, el mejor ejemplo es Josué 1:9: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes. Porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.  
Nos refiere a una profunda reflexión acerca de la decisión personal, en el caso de Josué, de hacer la voluntad de Dios para asegurar que todo lo fuera bien. Lo mismo es para nosotros.
Si quiero hacer la voluntad de Dios en mi vida necesito lo mismo que Josué: VALOR.

Valor para decidir hacer la voluntad de Dios… ES LO QUE DIOS ESPERA..
Valor para hacer su voluntad cada dia… EL SE AGRADA EN ELLO…
Valor para ser fiel a Dios… EL NO ME QUIERE INFIEL…
Valor para no permitir que mis razonamientos me guien… YO FALLO…
Valor para sujetarme a Dios… EL ES EL SENOR…
Valor para encomendar mi camino a EL… SOLO EN EL PUEDO CONFIAR.
Valor para reconocer que EL es quien me fortalece… SU GRACIA ME SUSTENTA…
Valor para obedecerle… SOY SU SIERVO….
Valor para no sucumbir… EL ME FORTALECE…
Valor para echar fuera el temor que me puede causar lo incierto de lo que me depara el futuro… EL NO ME DESAMPARA… JEHOVA ES MI PASTOR..
Valor para decir: “EN TI CONFIO SENOR”…
                  
Que Dios nos ayude a hacer Su Voluntad hoy y siempre...

sábado, 10 de noviembre de 2012

CONSEJERÍA Y SUS REQUISITOS


Qué es y qué no es

Dice el Dr. Carlos G. González Salamea: “La consejería no es la receta mágica en la que el Consejero dará la receta para la solución”. Esta, me parece una premisa interesante a considerar para comprender el ministerio de la consejería pastoral, puesto que la mayoría de las personas entienden equivocadamente que la consejería se trata de dar “consejos”. En realidad la palabra consejería, dice Jay Adams, es la traducción al vocablo inglés “counselling”, que puede significar “asesoría”, “guía”, en otras áreas puede definirse como “coaching”, “asesoría psicológica”.

Lo importante de entender es que la consejería se basa en el diálogo que se da entre el aconsejado y el consejero. Es la reunión donde se puede conversar acerca de lo que siente el aconsejado que le está causando daño, aprender cómo enfocar la problemática y como mejorar la situación.

La consejería, es el sitio en que puedo analizar la relación con mis hijos, conocer de los recursos y acciones que puedo tomar ante problemas que se presenten con ellos, hablar con la persona directamente afectada, recibir apoyo espiritual, recibir apoyo de grupo, recibir apoyo emocional. También conocer instituciones que me pueden ayudar.

La consejería NO es un lugar en donde se dan consejos para vivir mejor. Ni el sitio en donde se puede hablar mal del resto de la gente. Tampoco es el lugar en donde tienen las respuestas de por qué mi hijo consume drogas. No es el lugar en donde harán que mi esposo deje de beber, o el sitio que puede hacer que mi pareja vuelva al hogar. Pero, sobre todo: NO ES UNA PSICOTERAPIA.

Si consideramos los requisitos de un buen consejero, hemos de notar que la confianza es la primera característica importante, puesto que si no inspira confianza en las personas estas no se acercarán a contarles sus problemas. Además de poseer ciertos rasgos personales: bondad, amabilidad, ser sociable y accesible. Pero sobre todo como consejero pastoral debe estar familiarizado con las Escrituras, leer y conocer acerca de Dios, el plan de Dios para la salvación del hombre, y todo lo que implica la madurez espiritual para el creyente. Por supuesto, debe conocer la técnica de la consejería y practicar la Ética pastoral. El consejero debe estar habilitado espiritualmente para la consejería, esto significa que requiere oración, dependencia de Dios y estudio serio, así como investigación,  preparación, y actualización, además de conocer acerca de la naturaleza humana (psicología).

Entre las condiciones para la consejería, lo primordial es que la persona sienta la necesidad de ayuda. De no ser así, será infructuosa la labor del consejero. También, el aconsejado debe cooperar en la solución del problema. Reconocer que la Palabra de Dios el principal factor de ayuda y el promotor del cambio. La consejería requiere de un lugar y tiempo, así como respetar los acuerdos para el buen avance de las sesiones programadas.



Bibliografía recomendada:
Consejería Cristiana Efectiva. Dr. Gary Collins, Ph.D.
Capacitado para Orientar. Dr. Jay Adams
Consejería familiar. Dr. Carlos G. González Salamea.
Introducción al Estudio de la Pareja Humana. Ed. Ediciones Universidad de Chile. Mayo 1995.
La familia una Aventura. Paulina Elsner V. 5ª. Ed. Ediciones Universidad de Chile.


jueves, 18 de octubre de 2012

CONSEJERÍA SOBRE EL DUELO Y SU PROCESO
















Duración

Sin duda que la pérdida de un ser querido es causa del más profundo dolor y desesperanza. Pareciera que nunca podremos sobreponernos a ese dolor, el dolor más grande que hemos sentido. 

¿Qué es el duelo?

El duelo es el proceso de ajuste emocional y de vida por el que se pasa después de experimentar una pérdida. El duelo por un ser querido después de su muerte también se conoce como luto. https://www.cigna.com/

La duración del duelo es siempre variable y depende de los factores particulares que influyen en la respuesta individual a la pérdida. Los síntomas más intensos del duelo agudo pueden durar entre 6 y 12 meses, pero se conocen procesos que precisan de 3 años y más. 

Duelo patológico.

Hay aspectos de la pérdida que acompañan al doliente para siempre. Cuando la duración d del duelo es muy larga y no se logra la recuperación, podemos decir que es un duelo patológico.

En la recuperación del duelo se experimentan sentimientos, muchas veces encontrados, y podemos decir que el tiempo es terapéutico. Esto es así, porque:

  • da una perspectiva 
  • ayuda a resituar los hechos
  • adaptarse al cambio y 
  • procesar sentimientos

Signos concretos de recuperación:

  • la capacidad de recordar y de hablar de la persona amada sin llorar o desanimarse
  • la capacidad de entablar nuevas relaciones y de sumergirse en los desafíos de la vida

Al analizar cada uno de estos signos podemos ver que implica un esfuerzo personal por parte del doliente para llegar a sobreponerse al dolor del duelo.

El proceso del dolor

El dolor es una experiencia común a todos. Como todo proceso tendrá sus altibajos, pero estos se pueden ir ajustando cada vez más a la vida “después de la muerte”. 

Para quien ha experimentado la partida de un ser querido, la recuperación del duelo no es algo que debe hacerlo solo, sino que se puede contar con la familia, con los amigos, con la iglesia y con Dios para acompañarle. 

Así, puede ir creciendo hasta una nueva etapa de su vida. “… porque Dios será luz eterna para ti, y los días de tu duelo se acabaran” Isaías 60:20.



Bibliografía recomendada:

Curso Fundamental de Tanatología. Dr. L. Alfonso Reyes Zubiría. México.1991.

El arte del buen morir. Joyce Cope de Wyatt. Ed. Mundo Hispano. EE. UU. 2005.

Aprender de la pérdida. R. A. Neimeyer. Una guía para afrontar el duelo. Editorial Paidós, Barcelona. 2002.

Expedientes del Dolor. Juan Constantino. (Poesía tanatológica). Amazon. EE.UU. 2017.



lunes, 10 de septiembre de 2012

CONSEJERÍA PARA LA VEJEZ



                                                                          NOSOTROS

Nosotros, los que hemos acumulado los años paso a paso, somos el mismo corazón que descubrió la vida desde los tiempos previos de nuestra juventud. Somos los que llevamos cargado el corazón de sueños procreados con el elíxir de la pasión primera, y aún no desmayamos.

Nosotros, seguimos inventando fantasías de grandezas, esperando realizar el sueño que motiva nuestra vida, la razón de existir; y la consabida presencia del sentir que nunca viaja solo sino tomado de la mano del ser amado nuestro.

Nosotros, logramos hallar sentido a nuestras vidas. Que no se puede saborear la misma vida si no encuentras con quien compartir las alegrías, los miedos, las ilusiones, las penosas frustraciones, y el amor que sustituye todo el sentir negativo de la vida para abrazar al ser que decidiste amar.

Nosotros, queremos que el mundo se transforme con actos responsables, con actitudes férreas para lograr los tiempos del mañana, donde ellos, nuestros hijos, emprendan la carrera trotando libres y autónomos, inventando sus sueños y rescatando dolores y amarguras sin errores fallidos ni las guerras cansinas que el hombre malo inventa.

Nosotros, tomamos de la mano la esperanza para vencer a la desesperanza y darle vigor a nuestro espíritu. No tememos la muerte, esta es la que marca nuestro paso en la vida y nos conduce al cielo donde aspiramos la paz tan esperada.

Nosotros, mantenemos la fe en quien sabe extender la mano y rescatar las vidas suprimidas por el error humano. Nuestra fe en Dios permanece firme, y hasta el último aliento, para extender la mirada en otro plano de la vida, la verdadera vida; la otra vida que desde ya disfrutamos poseer.

Nosotros, hemos entresacado lo mejor de la vida para plasmar en nuestros hijos y nietos, la fe que traslada los montes, la mejor actitud, el mejor pensamiento y el más grande anhelo: amar al prójimo, para imitar a Aquel que nos amó primero.

J. Constantino T.

martes, 10 de julio de 2012

CONSEJERÍA PARA CRISTIANOS


Por falta de intimidad

La causa de que muchos creyentes se sienten debilitados y decepcionados de la vida cristiana, -y por consecuencia, decepcionados de sus propias vidas, decepcionados de sus trabajos, de sus matrimonios, de sus relaciones- ,  no es otra cosa más que falta de intimidad con Dios. Y lo que sucede es que el creyente no se da cuenta cómo poco a poco el camino que está tomando le está apartando de Dios, porque ya no procura estar en intimidad con Dios.

“El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominable.” Pr.28.9

Cuando se aparta el oído, se deja de escuchar. En el caso de la oración, apartar el oído da como resultado alejarnos de esa intimidad con Dios. Significa dejar de escuchar la voz de Dios. La oración es intimidad con Dios, igual como es la comunicación en la relación matrimonial.

En el matrimonio esa plática en la intimidad permite que los dos lleguen a conocerse de manera más profunda, además de la relación conyugal, en otros niveles de privacidad o de manera reservada que solo compete a ellos dos.

La palabra “intimidad” nos da idea de que lo que hacemos es con carácter privado o reservado.

intimidad - Carácter privado o reservado.
La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto. Salmos 25:14

Dijimos que el creyente no se da cuenta como poco a poco el camino que está tomando le está apartando de Dios, porque ya no procura estar en intimidad con Dios. ¿Qué procura entonces?, procura otras cosas, aparta el oído, hay influencia de los enemigos, y no hay una visión clara de la vida (desde la correspondiente perspectiva de Dios).

¿Qué es lo que nos hace como creyentes apartar el oído? Por un lado, los enemigos internos (los propios) y por otro lado los enemigos externos (los de afuera):

Enemigos internos de la intimidad:
·         Egoísmo (el procurar otras cosas: mis cosas. Nadie entra ahí…)
·         Falta de límites (hago lo que quiero, cuando quiero y como quiero…)
·         Falta de compromiso-responsabilidad (no hay una visión…)
·         Desapego del orden bíblico (“…apartar el oído para no  r la ley”. Salmo 28:9)
·         Conformismo (pasividad…)
·         Falta de demostración de amor (el sacrificio, el poner la otra mejilla…)
·         Falta de prioridades (qué es primero…)

Enemigos externos de la intimidad: 1 Juan 2:16
·         Los medios de comunicación (su perniciosa influencia que esclaviza, una vida virtual que no es real, el “texting”, con riesgo hasta de muerte, suicidio… ¡en vivo!)
·         Amistades-Relaciones peligrosas (que influyen con una visión distorsionada…)
·         Exceso de trabajo (falta de tiempo con la familia… por la adicción…)
·         Presiones sociales (no saber decir que no… la presión de los amigos…)
·         Una doble moral (el atractivo del mundo… permisivismo… “si otros lo hacen…”)

El resultado
Estos enemigos internos y externos inciden hasta lograr deshacer esa intimidad con Dios. Por consecuencia, nos evitan el consagrar nuestra vida a Dios y, por supuesto caminar en santidad. Lo que significa que nuestra fidelidad a Dios se quebranta. Y así, somos debilitados, nos decepcionamos de la vida, de todo. Nada nos motiva, pues hemos perdido intimidad con Dios.

Conviene un análisis personal a partir de los siguientes cuestionamientos: ¿En qué caminos andas…? ¿Con quién andas…? ¿Qué tan fiel eres… a Dios, y a ti mismo…? ¿Cuánto le amas…? ¿Cuáles son tus prioridades acerca de las influencias externas…? ¿Qué tanto influyen en ti…?

martes, 19 de junio de 2012

CONSEJERÍA ACERCA DE EL MORIR










La posibilidad de morir
    “¿Sinceramente, hoy al levantarse por la mañana, quién de ustedes pensó en la posibilidad de morir…?” 

Nadie, o casi nadie piensa en la posibilidad de su muerte. Se puede pensar en que alguien probablemente vaya a morir, pero no se piensa que eso pueda suceder a la persona en cuestión.

Morir es parte de la vida
La mayoría de las personas prefieren evitar aquellas conversaciones que giran en torno al tema de la muerte. Prefieren cambiar el tema de la conversación pues se sienten vulnerables, incapaces de reflexionar acerca de lo que implica el morir, e incluso son presa del miedo, se comienzan a inquietar pues se sienten incómodas y mejor prefieren retirarse de aquella plática. Para estas personas hablar de la muerte no es algo agradable. Lo cierto es que el morir es parte de la vida.

Somos seres finitos
Recuerdo aun la primera lección de Biología: “todo ser vivo nace, crece, se reproduce y muere”, aprender esto es elemental cuando estudiamos a los organismos vivos. El estudio de las ciencias naturales todavía mantiene vigente dicho enunciado, y es algo que deberíamos tener muy presente durante nuestro diario vivir: nacemos, pero un día hemos de morir (Ec. 3.2). 

Si pudiéramos mantener la perspectiva de lo finito, podríamos reconocer nuestras propias limitaciones en una realidad que nos concierne desde el punto de vista humano. El ser humano es un ser finito.

El proceso final de la vida
Entendemos que Dios le ha dado al hombre el sentido de eternidad con referencia a lo espiritual, pero en cuanto a lo terrenal es finito, está limitado, tiene un fin (Job 14.1,5). La muerte no tiene por qué ser inaceptable. Como creyentes sabemos que es solo el siguiente paso hacia la eternidad.

Deberíamos considerar el estar preparados para ese momento en el proceso final de la vida.

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Libros recomendados:
Curso Fundamental de Tanatología. Dr. L. Alfonso Reyes Zubiría. México.1991.
El arte del buen morir. Joyce Cope de Wyatt. Ed. Mundo Hispano. EE. UU. 2005.
Aprender de la pérdida. R. A. Neimeyer. Una guía para afrontar el duelo. Editorial Paidós, Barcelona. 2002.
Expedientes del DolorJuan Constantino. (Poesía tanatológica). Amazon. EE.UU. 2017.